martes, 21 de diciembre de 2010

Soy tan patetica como Wendy Darling!!!

Wendy Darling: la amada y compañera de Peter Pan que se reusa a crecer al principio y al final se da cuenta que necesita madurar y crecer para lograr vivir con la intensidad que siempre ha deseado cada momento, pasa por una serie de rachazos, desepciones, comete una traición y se deja pisotear, siempre perdona a los que le han mentido o le han hecho daño, se deja tratar como plato de segunda mesa en varias ocaciones, esta enamorada de ese niño egoísta y engreído que al principio la enamora con sus detalles y luego no la deja ser, además de tratarla como su chacha, no le interesa herir sus sentimientos por que es impulsivo y cruel, es su eterno amor frustrado por la resignacion de no poder estar juntos nunca.

Después de recapacitar por días, me he dado cuenta que soy hasta cierto modo sumisa x el miedo al rechazo, y para que todos a mi lado se sientan siempre felices, busco a una pareja con sentimientos pero sin querer perder su espíritu de aventura (o mejor dicho estupidez), busco a hombres con alma de niños o mejor dicho a hombres de mas de 30 q no han madurado jamas, mi eterno "Peter Pan" Tal situación me ha llevado a ser completamente infeliz, pues también tengo una gran parte inmadura que me impide relacionarme con hombres "normales" Después de indagar en la web me he dado cuenta que padezco el Síndrome de Wendy.
ahí les va la info:

Síndrome de Wendy: la necesidad de satisfacer al otro

Aquellos amantes de la literatura y del séptimo arte infantil no tardarán en descubrir que el nombre de Wendy hace referencia a la mujer que se encuentra detrás de Peter Pan. Por supuesto, detrás de una persona aquejada por el Síndrome de Peter Pan existe otra personalidad que se encarga de hacer todas las tareas y asumir las responsabilidades correspondientes al "adulto que se niega a crecer". Serían un complemento patológico casi perfecto.
La base fundamental de esta patología es que es un trastorno basado en la necesidad de satisfacer al prójimo.

Quien padece el síndrome de Wendy tiene dificultades para controlar su propio rumbo y, para compensarlo, se vuelca en dirigir la vida del otro adoptando una actitud maternal. El síndrome de Wendy se reconoce por estas actitudes:
-Insiste en ejercer de madre protectora y asume la responsabilidad que elude Peter Pan
.
-Siempre se muestra disponible; si no, experimenta un sentimiento de culpabilidad.
-Periódicamente acusa a su protegido de abusar de su buena fe, aunque tampoco hace nada para cambiar la situación.

El Síndrome de Wendy radica en que la persona aquejada del síndrome está motivada verdaderamente por el miedo a ser abandonada.
Sus síntomas más característicos son:
-Miedo al rechazo: muchas veces debido a la carencia afectiva, la persona se sobrepreocupa y no entiende el límite del amor y del cariño.
-Son personas con miedo al abandono: una de las características fundamentales de estas personas es la dependencia emocional
-Viven dominadas por deseo de complacer a los demás y sobre todo a la propia pareja.

Tiene mucha relación con el síndrome de Peter pan, miedo de crecer, actuar como un niño, ya que normalmente detrás de una persona Wendy siempre hay un Peter pan.
Hay que aclarar que este síndrome no es una patología como tal, pero esto no significa que a largo plazo no acabe produciendo un sufrimiento en la persona y su entorno.

Por lo que se puede concluir que las personas que padecen este síndrome se mueven por una necesidad imperiosa de seguridad.

Las conductas más significativas son
-sentirse imprescindible
-entender que el amor es sacrificio y resignación
-evitar a toda costa que alguien se enoje, intentar continuamente hacer feliz a la pareja o por ejemplo insistir en hacer las cosas por la otra persona entre otras.

Está claro que todos nosotros en algún momento hemos actuado de esta forma pero para hablar de síndrome de Wendy, el miedo al abandono debe ser visible y tangible y, sobre todo, mantenerse en el tiempo

Por supuesto, el Síndrome de Wendy no depende de un sólo factor, sino que sería una amalgama de variables entre las que destacan: la educación recibida, las características de personalidad, las experiencias de vida y las circunstancias actuales en las que está inmersa la persona. Así, esta tendencia suele comenzar a manifestarse a finales de la adolescencia.

Wendy es aquella mujer u hombre que se encuentra detrás de un Peter Pan.
Tras un Peter Pan siempre tiene que haber una persona, hombre o mujer, dependiendo del caso, que se encargue de hacer todo aquello que no hace él. Peter Pan no existe si no hay una Wendy que le aguante".
Psicólogo Dan Kiley
Quadrio, C. (1982) The Peter Pan and Wendy Syndrome. A Marital Dynamic. Australian and New Zealand Journal of Psychiatry; 16(2): 23-28.

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